Serie 333

Con 93 ejemplares, entre ellos la 333-107, esta serie de locomotoras diésel-eléctricas de gran potencia construida entre 1974 y 1976 en las factorías valencianas de MACOSA sobre la base del modelo europeizado de las norteamericanas SD-40 de la GMEMD vendría a paliar las carencias de material motor existentes en RENFE.

La culminación del Plan Decenal de Modernización 1963-1973 supondría la eliminación definitiva de la tracción vapor en RENFE en favor de la diésel y la eléctrica, materializada a través de la sucesiva electrificación de la Red y la adquisición de locomotoras diésel de línea de mediana (ALCo y EMD-GM) y gran potencia (Krauss Maffei). Sin embargo, los problemas de fiabilidad de estas últimas y la insuficiencia de capacidad del parque ya casi extinguidas ciertas series de locomotoras de vapor llevaría a plantear la adquisición de una nueva serie de locomotoras diésel-eléctricas de alta potencia. Dados los buenos resultados obtenidos anteriormente con el prototipo GL12 y la numerosa serie 1900, finalmente RENFE se decantaría por EMD-GM y su modelo GM-26T para la fabricación de la nueva serie 333, empleando con algunas modificaciones el diseño de caja utilizado por la sueca NOHAB para la construcción de la serie Mz-1 de los ferrocarriles daneses.

Destinadas al arrastre de pesados trenes tanto de viajeros como de mercancías, las locomotoras de la serie 333 serían las primeras en recibir las consignas que marcarían la modernización técnica más importante en las composiciones de los trenes que recorrían la red ferroviaria en aquella época: la progresiva eliminación del freno de vacío, y la aportación de energía eléctrica a los coches, aspecto imprescindible ante la introducción generalizada de material climatizado que se realizaría durante los siguientes años.

Desde el año 2002, la serie se ha visto sometida a un proceso de reforma de gran envergadura que daría lugar a dos subseries de locomotoras prácticamente nuevas (333.300 y 333.400) que hoy en día aseguran un gran número de tráficos de mercancías y algunos de viajeros.

La reforma: 333.1 y 333.2

A mediados de la década de 1990, se plantearía el acometimiento de reformas de gran calado en algunas locomotoras de cara a la prolongación de su vida útil y la mejora de sus prestaciones; así, se instalarían nuevos bogies diseñados por Alstom, dotados de nueva suspensión y aptos para velocidades de 160 km/h, además de modificarse la relación de engranajes o implantarse un nuevo sistema de accionamiento electroneumático de freno, entre otros. Estas modificaciones, unidas a las progresivamente implantadas para la mejora de las condiciones de trabajo del personal de conducción en las cabinas, darían lugar la dos nuevas subseries destinadas exclusivamente al tráfico de viajeros: primeramente, cuatro locomotoras de la subserie 333.2, con mayor grado de modificaciones; y posteriormente, ocho locomotoras de la subserie 100.

A partir del año 2002, con el proyecto de reconstrucción de la serie, que daría lugar a las nuevas 333.3, y la puesta en servicio de las 334, se produciría un imparable proceso de declive de la serie, siento aprovechados diversos elementos para el nuevo material en fabricación. Las últimas locomotoras con caja original, ambas de la subserie 100, acabarían realizando servicios internos para Renfe Integria hasta el año 2014.

La 333-107, tras realizar sus últimos servicios en 2014, sería preservada y cedida por Renfe Operadora y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles a la AAFM para su custodia como vehículo histórico en febrero de 2016. En 2021 se concluyeron todos los trabajos de restauración funcional, siendo presentada en sociedad.

 

Los antecedentes: locomotoras SD-40 y Mz-1400

Las locomotoras diésel-eléctricas de la serie 333 se basarían en el diseño de las norteamericanas SD-40, producidas en masa a partir del año 1965 y exportadas en diferentes variantes a varios países del mundo, y de una forma más directa, de las danesas Mz- 1400. Éstas serían fabricadas a partir de 1967 por la casa sueca Nohab bajo licencia de General Motors, totalizando 61 unidades distribuidas en cuatro subseries, de las cuales las 35 últimas contarían, entre otros aspectos, con unos motores más potentes.

A partir de 1965, EMD-GM desarrollaría y comenzaría a producir la nueva generación de locomotoras, modelo SD-40, que introducirían una serie de mejoras e innovaciones en el campo de la construcción de locomotoras diésel-eléctricas. La fabricación de los motores de la serie 645 de dos tiempos, con numerosas variantes, a partir de la evolución del anterior modelo de la serie 567, junto con la sustitución del generador de corriente continua de los motores de tracción por un alternador trifásico con rectificadores con diodos de silicio, fueron dos aspectos característicos de las nuevas máquinas. Su potencia y fiabilidad, unidas a los bajos costes de operación y mantenimiento llevaría a la construcción de más de mil ejemplares para compañías ferroviarias de Estados Unidos, Canadá, México o Brasil.

333-107-1 (UIC: 92 71 69 34 214-8) – CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS